viernes, 26 de marzo de 2010

Torneo Nacional del fútbol femenino en Villa Gobernador Gálvez

El equipo de Villa Gobernador Gálvez, «Las Pitt», organizó el Torneo Nacional «Copa Ciudad de Villa Gobernador Gálvez» el 20 y 21 de marzo en las instalaciones del Parque Regional.
El mismo contó con 13 equipos de diversos lugares del país. Sólo se presentaron esa cantidad de competidores, porque hubo otros que postergaron su presencia debido a las condiciones climáticas.
Los conjuntos fueron:
·Mecánica Naranja ( Recreo, Santa Fe)
·San Javier
·Reconquista 1
·Reconquista 2
·Álvarez
·Rosario Canaya
·San Nicolás
·San Pedro
·Soldini
·Pitt 1
·Pitt 2
·Rafaela
·Paraná
Cada equipo estaba conformado por siete jugadoras titulares y cinco suplentes. Estuvieron divididos en dos zonas y clasificaban a la siguiente fase los dos primeros de cada una de ella y el mejor tercero.
Las instancias de semifinales estuvieron disputadas por Rosario Canaya, Reconquista, Las Pitt, San Nicolás y San Javier.
El campeón finalmente fue San Javier, que se consagró tras la definición por penales. En segundo lugar, culminó Álvarez, y las Pitt completaron el podio en el tercer lugar.
Cabe destacar que esta fue la segunda edición del Torneo Nacional en la ciudad. El año anterior terminó siendo campeón el equipo local.
Para llevar a cabo la organización del campeonato, Rosa Roja, la entrenadora, contó con la ayuda del subsecretario de Deportes, Carlos Fiori, el presidente del Concejo Municipal, Sindicato de la Carne, el Rey del Algarrobo (que donó pelotas), la Municipalidad (que cedió las instalaciones y los trofeos) y el sponsor principal, Pitt.
Para finalizar, la directora técnica no quiso dejar de agradecer a todos los colaboradores que contribuyeron a la concreción del torneo pero sobre todo a los familiares de cada una de las integrantes del equipo.

¿Qué es Equinoterapia?

«Es la rehabilitación a través del caballo», explica Alejandra Valenti, presidenta de la Asociación Argentina de Actividades Ecuestres para Discapacitados. «Gracias a que el animal realiza un movimiento tridimensional (adelante, atrás, arriba, abajo y hacia los dos costados) sirve como rehabilitación».
Este movimiento tridimensional explica, en parte, por qué en los últimos años este método creció más que otras terapias con animales. De todas maneras, José Luis Pagani, uno de los expertos más importantes que tiene el país en materia de conducta animal, prefiere hablar de «zooterapia». «El caballo se usa frecuentemente como elemento dentro de la terapia, porque su movimiento hace trabajar los mismos músculos que se utilizan al caminar. Pero el animal es nada más que un medio para un fin. También se realizan terapias con perros o con aves», explica el director de la escuela integral de animales Tupac Amaru
(www.tupac-amaru.net) en Buenos Aires.
El trabajo de Pagani no consiste solamente en dar la clase de equitación, sino además, en adiestrar a los animales para que, llegado el momento de la interacción con los alumnos, se comporten de la manera esperada por el equipo médico. «Es un trabajo interdisciplinario», afirma respecto de la terapia.
Los caballos con los que se trabaja son, en general, más altos y grandes que el típico caballo criollo. Valenti explica que tiene que ver con que permiten que los alumnos desarrollen habilidades que no desarrollarían de otra manera. « A los hipoacúsicos, que generalmente sufren de vértigo, les permite tratar el tema de la altura. Al resto, les enseña a enfrentar y superar el miedo» asegura.
¿Para quién está indicada la actividad?
El movimiento del caballo hace que la equinoterapia sea especialmente útil en el tratamientote discapacidades motoras. Sin embargo como el caballo también influye sobre la psiquis del alumno, la disciplina sirve, además, para tratar discapacidades mentales y sensoriales « La razón por la que funciona mejor que una sesión de kinesiología es porque es más divertido estar arriba de un animal y al aire libre, que en un consultorio» asegura Valenti.
Los expertos coinciden en que la terapia con caballos funciona porque logra que el paciente se ponga en contacto con lo lúdico y, entonces, el tratamiento se transforma en algo así como un juego. En chicos autistas, por ejemplo, este aspecto de la actividad « hace que estén más abiertos a aprender otro tipo de habilidades; y en chicos hiperkinéticos, desarrolla capacidades como la de saber esperar el turno», explica Valenti.
¿La Equinoterapia cura?
No, no cura. Sin embargo, la equinoterapia, al igual que otros muchos tipos de tratamientos, puede ser fundamenta a la hora de intentar frenar el deterioro que tienden a sufrir las personas con discapacidades. La idea es estimular a la persona para que estas discapacidades no aumenten.
«En general, el chico llega con su familia y se le hace una entrevista. Los padres nos cuentan la historia del niño y que expectativas tienen. En algunos casos, no les interesa tanto la cuestión terapéutica como el chico la pase bien y se divierta. Están cansados de tanta terapia», explica Valenti. La participación de la familia en la clase es esencial para lograr resultados positivos.
Sin embargo, a la hora de decidir llevar a un familiar a una sesión de equinoterapia, es fundamental recabar información acerca de la organización y asegurarse de que se trate de un lugar serio. «Hay muchos aventureros- afirma Pagani. Acariciar a un animal no es hacer zooterapia. El animal tiene que estar adiestrado para ir cumpliendo metas».
El ideal para el instructor es que el alumno vaya desarrollándose hasta ser capaz de participar de una clase de equitación normal. No todos lo logran. Pero en el proceso aprenden, socializan, se divierten, disfrutan al aire libre y se hacen amigos de los animales.
Por Carolina Thibaud para Revista Nueva. Esta nota es una introducción para indagar si en la ciudad o alrededores se realiza la actividad y fue una inquietud de gente que nos llamó a la redacción.

Quijote contra el Paco

El paco ya tiene su película, pero era famoso de antes. Letal como pocos, trabaja en el silencio y ataca a nuestros niños. Es la sobra de la cocaína, cuando se mezcla con tabaco se llama» mono» y al mezclarse con la marihuana, se llama « marciano». En nuestro país se consumen 400.000 dosis diarias y se mueren 2 jóvenes por semana solo en Buenos Aires.
A los adictos se los llama « muertos vivos» ya que no hablan, caminan como atontados y con los ojos muy abiertos.
Podríamos decir que hace efecto entre 8 y 40 segundos y dura de 1 a 5 minutos. Pasando por etapas de euforia, angustia, depresión, alucinaciones y delirios. Termina en la muerte, claro. A los 6 meses de consumir se llega a la muerte de neuronas con derrame cerebral. Al mezclarse con ácido sulfúrico da cáncer de pulmón y la mezcla con hidrocarburos destruye la transmisión de las células del organismo. Podríamos decir que en las embarazadas el resultado es mutación fetal.
Es la sustancia más adicta conocida hasta ahora. Antes pertenecía a las drogas de los «pobres», paco, pegamento, y vino, ahora se mezcla con éxtasis, cocaína y energizantes.
Siempre digo que todos de alguna manera podemos hacer algo para combatirla.
El grupo «Quijote» del que soy su creador, somos médicos que utilizamos la información en las escuelas o donde nos llamen para atacar a este asesino.
Creemos que nuestros niños tienen el derecho a saber quienes son sus enemigos.
Tiene su película, pero a mi no me la cuenten. Yo ya vi esa película muchas veces, solo que acá los protagonistas se mueren de verdad.
Sergio Barrile
sergiobarrile@yahoo.com.ar
Cel. 156-425641