lunes, 9 de mayo de 2011

El sueño del estadio a días de hacerse realidad

Después de 4 años de intenso trabajo, el Club Coronel Aguirre, de la mano de su presidente Diego Lavezzi, iniciará el próximo 9 de mayo las anheladas obras de construcción del nuevo estadio, una edificación que será orgullo de la ciudad.
El proyecto insumirá una inversión total de 3 millones de pesos. En esta primera etapa, la empresa Astori, líder en la edificación de tribunas, tendrá a su cargo la bandeja ubicada sobre la calle Soldado Aguirre, con un plazo de ejecución estipulado en 90 días corridos. Debajo de la misma se construirán once locales comerciales de 6 por 10 metros, con entrepiso y servicios independientes, adquiridos en fideicomisos por empresas radicadas en la ciudad, cuyo dinero fue indispensable para subvencionar el inicio de este sueño.
Para festejar el comienzo de las tareas, el club organizará el 8 de mayo un evento sobre la avenida afectada. De 16 a 22 horas, los vecinos podrán disfrutar de una Feria de Artesanos, entretenimiento para los más chicos y de la música de las bandas de cumbia villagalvenses, con el cierre a cargo de «La Grupera».
En diálogo con Desarrollo Zonal, Lavezzi aseguró que la concreción del proyecto fue gracias a la colaboración de personas ajenas a la institución, entre ellas, la Municipalidad de Villa Gdor. Gálvez. Durante una reunión mantenida entre el presidente del club, el intendente de la ciudad Jorge Murabito, la secretaria de Producción Natalia Martínez y el subsecretario de Deportes Carlos Fiori, brindaron a este medio detalles sobre los beneficios y alcances de la obra.
La intervención del municipio fue indispensable para la articulación con los privados, que son la fuente de inversión del proyecto. Lavezzi reconoció que un club con 40 socios, y una venta promedio de 90 y 500 entradas en los torneos de Rosarina y Argentino, respectivamente, era incapaz de solventar una remodelación de 3 millones de pesos, más allá del intenso amor que tiene el grupo de jóvenes que hoy está a cargo de los destinos de la institución. «Cuando no tenés recursos, tenés que pensar con la cabeza», sostuvo el dirigente rojiverde, y eso es lo que hicieron para dar lugar a esta nueva etapa.
La Municipalidad estuvo a la altura de las circunstancias y valoró el emprendimiento como un cambio que permitirá integrar definitivamente a Gálvez al resto de la ciudad. Como complemento el intendente adelantó la posibilidad de pavimentar las calles circundantes, tanto del estadio como de las escuelas de la zona. Además, Martínez apuntó que en uno de los locales funcionará una dependencia de la Oficina de Empleo en la que se ofrecerán capacitaciones. El proyecto de compra será enviado en los próximos días al Concejo, para que este cuerpo apruebe la adquisición mediante ordenanza.
Lavezzi también hizo mención a la trascendencia que tendrá para el barrio y el resto de Villa Gdor. Gálvez. «Esta obra va a traer crecimiento porque la gente va a querer mejorar su vereda y su casa. Queremos que nuestro barrio se integre a la ciudad, y estas cosas son las que van a hacer cambiarlo», sostuvo.
En este contexto, agregó que el objetivo es fortalecer no sólo la parte deportiva sino incluir lo social. «Queremos trabajar en conjunto con el gobierno para ayudar a los chicos de nuestra zona, para que tengan una posibilidad de mejora», fueron las palabras del joven presidente.
Por su parte, Fiori no quiso dejar afuera las posibilidades abiertas por la figura de Ezequiel Lavezzi. Sostuvo que el nuevo estadio, junto con el predio proyectado en la inmediaciones de avenida Pte. Alfonsín y el arroyo Saladillo, serán elementos para sacar «diez Ezequiel Lavezzi», dado que «la ciudad cuenta con muchos buenos jugadores».
Ya finalizando, Lavezzi mencionó al grupo de profesionales que trabajaron para que las mejoras se lleven a cabo. Las inmobiliarias que acompañan son Noacco-Ostinelli y Hugo Carbone, ninguna de ellas con conexión previa con la política, un detalle muy cuidado desde el club. Además, participan el contador Matías Mohamed y el abogado Sebastián Ostinelli (encargado de los fideicomisos), ambos contratados por Coronel Aguirre.

«Viajar a Tailandia fue lo máximo que te puede pasar en esta actividad»

El profesor de Kick Boxing del gimnasio Juventus de Villa Gobernador Gálvez, Néstor Calderani, viajó un mes a Tailandia para perfeccionarse en su disciplina, y le contó a Desarrollo Zonal, la enriquecedora y maravillosa experiencia que se trajo desde el territorio del sudeste asiático. Dicho país es considerado la cuna del Muay Thai.
El viaje fue junto a una delegación de nueve integrantes, él de Villa Gobernador Gálvez, uno de Rosario y el resto de Buenos Aires, quienes fueron por la invitación y el incentivo de su profesor y campeón mundial, Cristian «La Serpiente» Bosch. Claro está, que los costos del pasaje y demás fueron solventados por ellos mismos en base a mucho sacrificio desde hacía seis meses.
La estadía allí fue en un «campo de entrenamiento», de nombre «Sinby Muay», donde se hospedaban los deportistas de todas partes del mundo que iban a perfeccionarse. Su día arrancaba alrededor de las 6.30 para correr 8 kilómetros en montaña y luego continuar la mañana con entrenamiento en el gimnasio con rutinas ya establecidas hasta las 9. Por la tarde arrancaban a las 15 y recibían un entrenamiento más personalizado en el que seguían puliendo cuestiones tanto técnicas como físicas. Las seis horas por día de una actividad muy exigente que les demandaban los profesores de allí, fueron más que positivas para los argentinos, dado que quienes eran sus docentes, eran todos campeones de Tailandia, lo que evidenciaba que estaban siendo capacitados por los mejores.
En cuanto a la experiencia, Calderani no encontraba palabras para definirla. «Es lo máximo a lo que alguien como nosotros, que amamos esta actividad puede aspirar, porque llegar allá es maravilloso, es estar entre los mejores», explicó. No solamente por el hecho de enriquecerse sobre lo referido a su actividad, sino también por el crecimiento que logró a nivel personal, por vivir un mes en una cultura distinta, convivir con personas desconocidas y compartir todos los días con ellos. Algo que rescató es la espiritualidad con la que se vive en Tailandia y lo hospitalarios que son ellos. Incluso los argentinos eran los «favoritos» de los tailandeses a la hora de hablar y pasar el rato. «Nosotros nos mostrábamos tan alegres que ellos se nos acercaban siempre y la pasaban bien con nosotros», comentó Calderani.
Los deportistas nacionales fueron elogiados por los tailandeses por la pasión, la dedicación y la «garra» que ponen en cada entrenamiento y sobre todo en las peleas. «Ellos mismos nos felicitaron por la dedicación que le ponemos nosotros y eso es algo increíble para destacar, que te feliciten los mejores», opinó. Además, fue más que meritorio que aparte de enfrentar de la mejor manera el duro entrenamiento, ganaron cuatro de las cinco peleas que tuvieron que enfrentar.
Como conclusión, el deportista sacó un balance muy positivo: le sirvió para venir a compartir lo aprendido con sus alumnos, vivió durante un mes en otro país del cual aprendió muchísimas cosas a nivel humano y cultural, y en lo profesional, es el lugar máximo a donde pueden aspirar llegar quienes aman el deporte.
«Vivir un mes en otro país, conocer costumbres y culturas distintas y encima estar ahí gracias a la actividad que más me gusta y de la cual vivo, es impagable, sinceramente no tengo palabras para expresar lo que significa para mi haber ido al viaje», resaltó.
Gracias a la difusión y la popularidad que ha ido adquiriendo el kick boxing en los últimos años, en este 2011 fue la delegación argentina más numerosa en asistir a esta capacitación. Es por eso que es más que meritorio y destacable la labor de Néstor Calderani en el gimnasio Juventus porque viajar hasta Tailandia para especializarse, y volver con muchas ganas de compartir los conocimientos adquiridos, es realmente para felicitar, además de que sirve como un incentivo para todos.

Adios a un grande

Roberto Roche nace el 22 de febrero de 1935 en Villa Diego. Su padre, Ricardo, oriundo de Málaga (España), es maquinista del ferrocarril Rosario-Puerto-Belgrano y violinista en los ratos libres. Su madre, Ángela Benedetto. Es el mayor de 3 hermanos, Rosita y Martha sus hermanas.
En su lugar natal comienza a estudiar bandoneón con Lausic, aunque al poco tiempo, lo hace en Rosario con el gran «Charito» Doménico.
En tanto, ya juega en las inferiores de Newell’ s Old Boys, y de las prácticas parte para San Lorenzo y Ovidio Lagos, frente a La Carmelita, adonde vive «Charito» con su mujer «La Macarena». Su madre no le permite emprender una gira con su maestro por Chile, cuando aún cuenta con 14 años.
Mientras, jugando en la 4ª del Club Newell’s Old Boys lo convocan para jugar en reserva contra San Lorenzo, en Buenos Aires y convierte uno de los tres goles con que le quitan el invicto al equipo de Boedo.
Retorna a su división hasta que en 1953, se lesiona Juan Armando Benavídez, un centro delantero tucumano, y Roberto debuta contra Estudiantes de La Plata. Esa tarde convierte de palomita tras centro de Contini en el arco que da al Palomar, el 2° de los 3 goles de su equipo.
En Ñuls, entabla una sólida amistad con el «Loco» Castro, Musimesi, la «Bruja» Belén, Yudica, Jorge Griffa y Ricardo Ramaciotti.
Pero junto al fútbol, sigue el «berretín» del tango. Su bandoneón se deja oír en cuanta reunión se presenta. Una noche en Mar del Plata, los concentrados «leprosos» salen a buscar Tango, y en un bar hacen noche con Oscar Alemán, Julián Centeya y Carlos Roldán. Allí, Roche acompaña al cantor en «Tengo miedo» (Aguilar-C.Flores) y a Julián en algunos de sus recitados.
En su carrera futbolística alcanza a jugar junto a Vicente de la Mata, quien tiempo más tarde se convierte en su entrenador. Entonces, cae Gabino Sosa a visitar a su viejo amigo y, entre tanto, en los vestuarios canta algunos tangos (su preferido es «Muñeca brava», de Visca y Cadícamo) acompañado por el bandoneón de Roche. La humildad de Gabino es proverbial. A pesar de que los jugadores lo consideran un prócer futbolístico, él se comporta como un hombre anónimo. Es así como llega a situaciones ridículas, como cuando Roche sale en la tapa de la revista «El Gráfico» y él le pide que se la autografíe.
De muy chico, las pasiones de Roberto son Newell’s y la orquesta de Osvaldo Pugliese. Después de alcanzar el sueño de jugar en el club con el que simpatiza, una noche en que el «Troesma» actúa en el Parque Independencia, a pedido de la gente, Roberto Roche es invitado al escenario y participa en la orquesta durante las ejecuciones de «Chiqué» (R. Brignolo) y «Patético» (J. Caldara).
En cuanto al fútbol, realiza un par de goles de importancia con los cuales el equipo se salva del descenso. En una oportunidad contra Vélez Sarfield y otra contra San Lorenzo.
Paralelamente, incursiona en una Orquesta Típica de Villa Diego, que a pesar de estar dirigida por el pianista Juan Vétere, lleva el nombre de Roberto Roche, aprovechando la repercusión que tiene por su performance futbolístico. Al conjunto lo conforman, además de los mencionados, los bandoneonistas Alfredo Del Blanco y Di Benedetto y el cantor Enrique Marozzi, entre otros. Logran trabajar en clubes notorios como Sportsmen Unidos.
Volviendo a Roche, a los 3 años de destacarse en el Club del Parque Independencia, Guillermo Stábile lo convoca para practicar en la Selección Nacional, y es entonces cuando se rompe los meniscos en un partido amistoso contra General Sarmiento. Así, se frustra esa oportunidad.
En 1956 pasa a préstamo a Huracán, de Parque Patricios, junto a otros futbolistas rosarinos como Orlando Peloso, Botazzi, Ángel Tulio Zof y el «Ciego» Tissera. En «El Globito» permanece durante un año, compartiendo plantel con jugadores de la talla de «Coco» Rossi, Infante, Evaristo Seoane, etc.
Es Iamil Sines quien lo lleva al O’Higgins, de Rancagua, junto a Miguel Ruggilo «El León de Wembley» y al «Negro» Gauna, de Rosario Central. Allí, realiza partidos de trascendencia, como contra la Universidad Católica, que dirige el «Charro» Moreno, anotando en 3 ocasiones.
A esa ciudad chilena llega en gira Peñarol de Montevideo y lo contrata de inmediato. En el club uruguayo desarrolla una campaña de relieve. Tiene como compañero de pieza a Luis Cubillas y comparte plantel con Tito Goncalvez, William Martínez, Bernardico, Maidana, etc. Permanece 2 años en Peñarol y logra un campeonato. Además, encuentra una ciudad a su medida, con el Tango a flor de piel. «Recala» en 18 de julio y Yi, junto a glorias del fútbol uruguayo como el «Cotorra» Míguez, Severino Varela o William Martínez, quienes gustan de cantar un tanguito acompañados por el bandoneón del rosarino. «...Allá tocaba siempre el bandoneón, les gustaba como loco, -el Cotorra me pedía siempre el tango Viejo smocking... «. Tiene, además; en Eduardo Hoover (ex Rosario Central) a un gran tanguero que lo acompaña en todas las «paradas».
Luego, a través de Héctor y Roberto Scarone, es contratado en 1958 por el Elche, de Alicante, donde se queda algo más de 4 años.
También allí, cuando hay una pausa futbolística, está con su bandoneón, y es por el «arrugao» que alterna con personalidades de otros ámbitos. Algunos de ellos: Paco Rabal, Jorge Mistral, Zully Moreno, Pedrito Rico, Lola Flores, Conrado San Martín, La «Chunga», Luis César Amadori, Santiago Bernabeu quien siempre pide «¿Dónde estás corazón?» (Berto-M.Serrano) y Alfredo Krauss. En Torre Molinos, incluso, acompaña en un tango al General Perón.
Durante la luna de miel del príncipe Rainiero y Grace Kelly, por Argentina, Roberto Roche tocó el bandoneón para ellos.
Mientras tanto, en una práctica descolla como N° 2 y lo convocan para reemplazar a Santamaría en el Real Madrid. Es entonces cuando sufre quebradura de tibia y peroné. Luego, debe abandonar España por el cupo de extranjeros. Tiene 27 años.
Ya en Argentina, «Pepe» Migni lo ubica en Unión de Santa Fe, pero el Elche exige mucho dinero por su pase y debe abandonar el fútbol.
En 1962, contrae enlace con Alicia Morgavi, su novia de siempre. Del matrimonio llegaron 3 hijas: Sandra, Andrea y Carolina. Se emplea como oficinista y allí permanece 35 años.
Su bandoneón sigue siendo solicitado para dar recitales como solista o acompañando cantores.
El pasado 21 de abril, un grande nos dijo Adiós.
Su esposa Alicia, sus hijas Sandra, Andrea y Carolina, su hermana Martha y familiares y amigos lo despidieron con gran dolor, su recuerdo seguirá viviendo entre nosotros.